lunes, 31 de octubre de 2011

¿Sabías que un estudio reveló que los ancianos que tienen mascotas viven más tiempo?







Por diferentes causas, muchas personas llegan solas a la tercera edad y buscan la compañía de un animal que les brinde afecto y cariño. La mayoría de las personas desconocen los extraordinarios beneficios que producen las mascotas (principalmente perros y gatos) en sus vidas. Distintos estudios demuestran que las personas que tienen mascotas viven más tiempo y tienen una mejor calidad de vida que las que no la tienen. 


María José Velez, médico veterinario de Mascotas Online, destaca aquellos efectos positivos que brindan las mascotas en la calidad de vida de los ancianos:

Aumentan la autoestima: las mascotas con sus requerimientos de atención y cuidados pasan a ocupar un lugar central en la vida de los ancianos, neutralizando esa sensación de vacío que deja la soledad. 

Tienen un efecto socializador: al pasearlos en la calle los ancianos entablan conversación con extraños cuando hay una mascota de por medio, fomentando así la socialización de la persona y motivándola a salir de su casa.

Estimulan la salud y disminuyen la depresión: las mascotas demandan un mínimo de actividad física por parte de sus dueños, sobre todo si son perros a los cuales hay que sacar a pasear varias veces al día. Una rutina activa diaria es una de las acciones más difíciles de mantener en la tercera edad siendo éste uno de los factores de depresión y de desmejoramiento de la salud. El ejercicio físico moderado pero permanente evita fracturas de caderas y mejora el funcionamiento cardiovascular, entre otros beneficios.

No obstante esto, la especialista indica que la persona que se encuentre atravesando por la tercera edad debe preparase ante la posibilidad de que su amigo fiel parta primero que ellos. Para ello lo recomendable es vivir el luto tal cual fuese un pariente cercano, es decir hacerle una ceremonia y enterrarlo ya sea en un  cementerio canil o bien cerca de su casa “para tener la posibilidad de ir a dejarle flores en caso de echarle de menos”

La familia, pilar fundamental en la etapa de la vejez


  


   


La mayoría de los estudios indican que casi la mitad de la población anciana considera que los hijos constituyen las principales fuentes de ayuda. Para ellos la ayuda prestada por su familia es la más importante. Por lo tanto, es interesante conocer cuál es el papel de la familia, las dificultades con las que se suelen encontrar las familiares que cuidan de los mayores y qué se podría hacer al respecto.

     ¿Qué papel tiene la familia?
     La familia constituye uno de los recursos más importantes de la población mayor.
     Es la encargada de prestar atención directa a la mayoría de los ancianos que sufren problemas de salud o un deterioro grave en su autonomía personal.
      Para los ancianos parece que lo más importante es el potencial de relación y ayuda, la conciencia de que existe una persona relevante a quien acudir en caso de necesidad.
      La familia tiene también un papel muy importante, sobre todo en el ámbito de las relaciones socioafectivas ya que es la más idónea para proporcionar sentimientos de arraigo y seguridad, ofrecer sentimientos de capacidad, utilidad, autoestima, confianza y apoyo social.



      Dificultades
      El anciano ante la enfermedad, la pérdida de autonomía o ante la soledad, se apoya en sus hijos y familiares.
      Esto hace que todos los lazos familiares sufran cambios.
      Esta situación, a veces, es vivida por la familia con cierta impotencia e inseguridad ya que va acompañada de algunas dificultades: tienen que vivir bajo un mismo techo tres generaciones y a veces las viviendas no tienen espacio ni condiciones adecuadas para ello. Por otro lado las ocupaciones laborales de los hijos impiden que los padres reciban el cuidado que a ellos les gustaría proporcionarles, la mayoría de los familiares tienen otras cargas familiares como hijos, nietos, etc.
      Todas estas dificultades y otras como la salud física, desorientación, fallos de memoria, etc. entre las personas mayores conlleva que los cuidadores deban soportar un elevado grado de estrés que puede tener consecuencias no sólo para la atención del anciano sino también para su propia salud.
      Las familias que tienen en su hogar una persona mayor dependiente suelen tener sentimientos dolorosos y de incomprensión frente a los cambios rápidos que se producen en su padre, madre o cualquier otro familiar.
Por otro lado aparecen también síntomas de ansiedad y angustia, surgen dudas acerca de si no han hecho todo lo necesario para evitar la situación en la que se encuentra el familiar a su cargo.





     

EJERCICIOS PARA ESTIMULAR EL CEREBRO

De la misma manera que la actividad física nos ayuda a mantener un cuerpo joven y atlético, la actividad cerebral se puede mejorar haciendo diariamente determinados ejercicios, obteniéndose muy buenos resultados. Hay muchos software online en internet para practicar y agilizar nuestra concentración y memoria.
Se hizo un estudio con personas de 65 años y mas, donde luego de 10 sesiones un 26% de los experimentados mejoraron su rendimiento cerebral, según una serie de exámenes realizados, un 87% pudo procesar más rápidamente la información, y un 74% mostró mayor habilidad para resolver determinados problemas.
Algunos programas promueven los rompecabezas y los juegos que ponen a prueba las capacidades verbales, matemáticas, visuales o espaciales. Otros, como los ejercicios "neuróbicos" creados por Lawrence Katz, escritor y científico que enseña en Duke University, ofrecen nuevas formas de hacer actividades rutinarias, como escribir con la mano que no domina a fin de estimular el cerebro.
Respecto al riesgo de contraer el Mal de Alzheimer, un estudio con 800 personas (religiosos) de más de 65 años demostró que realizando actividades estimulantes como leer, jugar, pasear, visitar muestras y museos, reducía tal riesgo. En mayores de 75 años toda actividad de las antes mencionadas, mas algunas como la música, el baile, juegos de mesa, disminuyen el riegos de caer en la demencia.
En resumen podemos decir hoy que cualquier actividad intelectual adicional es sumamente beneficiosa para el cerebro, todo cambio en su rutina es buena, trate por ejemplo de hacer los paseos y mandados diarios por distintos caminos, relacionece con gente que no conoce , comparta actividades, lea a diario, propóngase metas u objetivos a corto plazo y por supuesto no deje de la lado la actividad física.

viernes, 28 de octubre de 2011

El baile como terapia en el adulto mayor


 




Conocidos son los beneficios que otorga la danza en materia de mantenimiento físico y psicológico. El baile nos permite fortalecer los músculos, mejorar el estado anímico, estabilidad emocional y una buena manera de mantenerse en forma. En los adultos mayores además se ha descubierto que la danza terapia como también es llamada contribuye a prevenir el riesgo de caídas en ancianos de edad avanzada, revalorización de los recuerdos y la activación de la memoria. Esto puede ser muy útil para retardar la aparición del Alzheimer.
La danzaterapia incluye diversas disciplinas, entre las que cuentan el teatro, la danza, psicomotricidad, gimnasia y expresión corporal. Y se adaptan de acuerdo al grupo etario y las capacidades del grupo en cuestión.
Además, el baile es un buen pasatiempo que permite la recreación, periodo en donde los ancianos pueden o no experimentar sentimientos de soledad, y así otorgar un sano momento de diversión y… ¡liberación de endorfinas!

martes, 25 de octubre de 2011

´´Con la Vara que Midas Serás Medido``





Un día un señor ya grande solo, cansado, decidió buscar a su único hijo para irse a pasar sus últimos días de su vida con él y su familia, en busca de compañía, cariño y comprensión. El señor esperaba que su hijo lo recibiera con los brazos abiertos; el hijo al ver lo que deseaba el papá comenzó a decirle que en su casa no tenía lugar y espacio para él, así como tampoco lo aceptaría su familia. 

Finalmente, el hijo aceptó que su padre se quedara en el cuarto de la servidumbre solo durante un tiempo. Éste llamo a su pequeño hijo de tan sólo ocho años de edad y le pidió que le trajera a su abuelo una vieja cobija. El niño tardaba demasiado, el padre subió para ver cual era el motivo de la tardanza del niño. Este pequeño estaba cortando la cobija en dos partes, el padre enfurecido le preguntó ¿por qué estas cortando en dos partes esa cobija? El niño respondió para guardarte la mitad de ella para que cuando tú seas viejo y vayas a mi casa ver en que lugar te pondré. 

Hoy en día la mayoría de los hijos optan por llevar a los padres asilos o lugares similares justificando diciendo que están mejor “atendidos”. Un anciano, no debe ser una carga para los hijos, estamos conscientes que ya no cuentan con la misma capacidad, habilidad, y fuerza que un adulto o un niño pero siguen siendo seres humanos los cuales requieren de nuestro respeto, atención, cariño y comprensión. 


No olvidemos que antes de tener o ser novio (a), esposo (a), hijo (a) tuvimos padres. Y que si somos lo que somos y seremos mañana es gracias a la educación, principios y valores que ellos mismos con su ejemplo nos inculcaron. Y que tarde o temprano nosotros también, llegaremos a la tercera edad. 

Psicología de la vejez

El periodo de envejecimiento se caracteriza psicológicamente por los esfuerzos que debe realizar el individuo para adaptarse a los cambios biológicos y limitaciones físicas y a las nuevas condiciones de vida que supone el envejecimiento.
los momentos críticos más importante por los que tiene que pasar todo anciano son: pérdidas de relaciones afectivas significativas, especialmente la pérdida de la pareja, la aparición de una o más enfermedades que constituyen una amenaza para la vida o una limitación de la capacidad de autonomía.

No cabe duda de que a pesar de que la vejez tiene elementos positivos y de que se puede vivir de forma satisfactoria, es una edad de pérdida. El anciano vive con la esperanza de perder lo menos posible, de conservar los logros obtenidos. Un buen aprendizaje en la frustración y en la aceptación de los impedimentos que se van a encontrar a lo largo de la vida supone, indudablemente, la mejor forma para prepararse para la tercera edad.

LOS CAMBIOS PSICOLÓGICOS LOS PODEMOS DIVIDIR EN TRES GRANDES ÁREAS:

1. Cognitivos: los que afectan a la manera de pensar, asi como las capacidades de tipo intelectual.

2. Los afectivos y de personalidad: los que afectan a la forma de sentir y expresar afecto y la forma de interpretar los hechos de  la realidad.

3. Los sexuales: es decir, los que afectan al deseo sexual y a la actividad sexual.

Salomón Cárdenas 

lunes, 24 de octubre de 2011

Gerontologia


A pesar de tratarse de una disciplina relativamente joven y de que todavía lucha por encontrar un lugar definitivo en las políticas sanitarias de muchos países, la gerontología ha conseguido reunir una gran cantidad de logros en favor de las personas de mayor edad. De hecho, puede decirse que, aunque la vejez es un territorio muy diverso que afecta de modo distinto a cada individuo, la ciencia pudo definir 10 grandes líneas de actuación en las que ya se puede, y se debe, trabajar.
La prestigiosa revista Journal of Gerontology publicó hace unos meses una monografía sobre la medicina y la edad que se convirtió en referencia mundial de esta disciplina. De su lectura se desprenden esos 10 caminos a seguir en geriatría y gerontología que, más recientemente, fueron resumidos por el doctor John Morley de la Universidad de Saint Louis. La definición de estos objetivos cumple un papel fundamental en el desarrollo futuro de la ciencia gerontológica.
Objetivos claros 
A medida que la geriatría y la gerontología van cobrando prestigio en la comunidad médica y ganando puestos en la infraestructura clínica, se hace necesario establecer protocolos y objetivos claros sobre el objeto de investigación y de actuación de estas especialidades. Detectar los problema básicos de la población mayo puede ayudar en la tarea.



Este es el top 10 contra la vejez:
1. Deterioro cognitivo. “No hay duda —dice Morley— de que combatir el deterioro de las funciones cognitivas del anciano y los problemas de comportamiento que de él se derivan es una prioridad en geriatría.’ En la actualidad, el conocimiento sobre el desarrollo del Alzheimer está creciendo exponencialmente Fundamentalmente se ha avanzado en el diagnóstico de la enferme dad. La posibilidad de estudiar h presencia de beta-amioide en el tejido epitelial de un paciente abre grandes esperanzas para la detección precoz del mal. Es sabido que este péptido, que cumple funciones neurotransmisoras, es también responsable de la formación de depósitos (placas amiloides) que producen deterioro neuronal grave.
Por otro lado, también mejoraron las técnicas de detección de síntomas prematuros. Por ejemplo, se sabe que algunas funciones motoras empiezan a deteriorarse mucho antes de la aparición de la enfermedad. Estar atento a estas señales mejora considerablemente la capacidad de diagnóstico.
En cuanto al tratamiento, se tI baja intensamente en el uso de inhibidores de la colinesterasa y moduladores del sistema glutamato/NMDA. Además, se descubre que el gingkobiloba, una plan con varias propiedades curativa ofrece potenciales beneficios para los que sufren el mal.
2. Depresión. Uno de los grandes caballos de batalla de la gerontología es que se reconozca la d presión entre los males que debe seguirse de manera sistemática e la población anciana. Este trastorno suele obviarse en los reconomientos iniciales, sobre todo en atención primaria, y es causante no solo de gran sufrimiento, sino de enfermedades subsidiarias como infarto.
3. Movilidad. La geriatría empieza a observar la movilidad cono una herramienta de diagnóstico que debe tenerse en cuenta. E deterioro en la velocidad de desplazamientos y reacciones del paciente es una señal de alarma de que si está produciendo un declive general. Por otro lado, si se logra mantener más tiempo la capacidad de caminar habitualmente, se experimenta una mejora considerable en otras funciones.
4. Nutrición. Entre los adultos mayores se producen cambios en los patrones nutricionales que, en algunas ocasiones, producen graves deterioros del estado físico. El descenso en la cantidad de comida ingerida y, sobre todo, la pérdida del hábito de “picar entre horas” generan una merma considerable en la cantidad de nutrientes. Algunas personas mayores terminan experimentando episodios de anorexia. En este sentido, se ha propuesto la llamada “hormona del apetito”, ghrelín, como una candidata a ser herramienta terapéutica habitual en los protocolos geriátricos occidentales.
5. Hormonas. Una de las consecuencias mejor conocidas del paso del tiempo, sobre todo en las mujeres, es el cambio en el patrón hormonal. En teoría, el aporte extra de determinadas hormonas podría ser una buena estrategia para combatir la vejez. Pero se sabe que algunas terapias sustitutivas producen severos efectos secundarios Los efectos de la inyección de moléculas como la progesterona o la testosterona siguen debatiéndose y su función en gerontología es una de las líneas de investigación más prometedoras.
6. Fragilidad. En los últimos años, la geriatría ha comenzado a fijarse en la fragilidad como un síndrome que se debe tener en cuenta, ya que es un importante precursor de la incapacidad funcional. E1 problema es que las causas de la fragilidad son demasiado numerosas incluyen desde deterioros cognitivos hasta diabetes o problemas vasculares. La intervención ante este mal s centra en dos frentes: prevenir mediante el ejercicio físico y detectar síntomas precoces, como el aumento de los episodios de caídas.
7. Corazón. Es el rey de la geriatría. Casi el 50 por ciento de las personas de avanzada edad muestran algún tipo de deterioro en sus funciones cardíacas por lo que la vigilancia del corazón y de la presion arterial es una rutina asimila en esta disciplina. La hipertensión geriátrica poco tiene que ver Don la de los adultos o jóvenes. El cuidado de los valores de presión arterial en personas mayores requiere de cálculos más sutiles y seguimientos más complejos. En esos pacientes es muy habitual la presencia de irregularidades en la presión (hiper o hipotensiones) características de este grupo.
8. Sistema inmune. El deterioro del sistema inmune con la edad e bien conocido. Una de las causa de este mal es la disminución de aporte proteínico de la dieta. Por eso, la actuación en este sentido mediante complementos nutricionales es eficaz. Pero, además, las personas mayores son más vulnera bies a la aparición de nuevas enfermedades infecciosas como el SARS o la fiebre del Nilo. Por eso, es necesario que existan unidades especializadas en geriatría en los programas de tratamiento de estos males
9. Vida a los años. Afortunada mente la frase “no se trata d agregar años a la vida, sino vida a los años” se ha convertido en un lema. Eso quiere decir que ha calado en la opinión pública una de las máximas de la geriatría: la medicina no busca la longevidad banal, sino la mejora de la calidad de vida de los adultos mayores.
10. Sistema sanitario. El último gran desafío de la geriatría consiste en dotarse de una infraestructura que permita alcanzar en todos los casos el sueño de los médicos que decidieron formarse en la especialidad: convertirse en parte fundamental del sistema sanitario y lograr generar programas de seguimiento de pacientes a largo plazo; igual que el pediatra y médico de familia acompañan al paciente durante muchos años de su vida.

domingo, 23 de octubre de 2011

La Depresion en Ancianos

Los ancianos eran considerados sabios y consultados por la población para dar consejos en los asuntos más variados. El anciano era el jefe indiscutible de la familia y muchos pueblos eran gobernados por un consejo de personas de la tercera edad. El anciano tenía un papel importante en la vida comunitaria y un gran prestigio. A partir de las últimas décadas, esta imagen ha venido a menos y los ancianos no solo han perdido relevancia ante la sociedad y ante si mismos, sino que muchos son considerados como una carga, principalmente por sus familiares más cercanos. Por lo que se sienten solos, inútiles y/o desplazados, ésto se refleja en depresión, angustia, ansiedad e incluso cuadros de psicosis y neurosis agudas.

Las causas por las qué se deprime un anciano son varias: sensación de abandono y soledad, culpabilidad, inseguridad por desventaja física y jubilación, entre otras.

1) SENSACIÓN DE ABANDONO Y SOLEDAD

Aquellos que han enviudado, o que han perdido a su pareja, llegan al ocaso de su vida con una terrible soledad que los asusta y los deprime. Los hijos ya se han casado y tienen hogar, ocupación y destino propios. Es cada día más difícil ir a ver al abuelito o a la abuelita y esto solo sucede en ocasiones especiales. Cuando el anciano vive con alguno de sus hijos, casi siempre llega a sentirse un estorbo. Por lo que es muy importante que un anciano se sienta querido y respetado por los seres que ama, que encuentre metas e intereses propios que enriquezcan su vida y la hagan interesante. La terapia ocupacional y el afecto de sus familiares y amigos es un bálsamo para aliviar esa tristeza que sufren muchas personas en la vejez.

2) CULPABILIDADES

Es uno de los sentimientos más dañinos que existe y afecta mucho a los ancianos que están en una etapa de recuento final de sus acciones. Todos cometemos errores pero un anciano siente que ya no puede remediar los suyos, ni los daños causados a otras personas. Esta lucha contra lo irremediable puede ser muy peligrosa para el ánimo de un anciano que se siente débil e inseguro. Lo ideal sería tratar de liberar a nuestros ancianos de todas esas pequeñas y grandes culpabilidades que los atribulan y hacerles comprender que no pueden vivir colgados de antiguos pecados.

3) JUBILACIÓN

Un anciano que ha trabajado a lo largo de cuarenta años, como promedio, se ve de pronto sin nada que hacer. Su día antes repleto de actividad se le antoja largo y vacío. Le sobra tiempo y le faltan cosas qué hacer. Ha cumplido su meta vital y ya no tiene otra con que sustituirla. La pensión, que muchas veces es insuficiente, no ayuda mucho a su seguridad y en caso de tener recursos propios, descubre que los precios han subido de tal forma que los ahorros de tantos años se han convertido en casi nada. Por lo que es importante recordarles que han llegado a la época en que podrán realizar todo aquello para lo que no tuvieron tiempo en sus años de trabajo y vivir para ellos mismos.

4) SENSACIÓN DE TIEMPO PERDIDO

La sensación de haber malgastado su vida o de haberse privado de sus cosas y actividades preferidas es una causa frecuente de depresión en los ancianos, sobre todo cuando no han logrado cristalizar los planes e ilusiones de su juventud. Muchos de ellos anhelan tener la oportunidad de volver a vivir y de lograr así una existencia diferente. Esto les da una sensación de fracaso y es algo muy difícil de vencer; sin embargo, es necesario hacerles ver que en su vida han logrado muchas cosas buenas y hacer que se concentren no en lo que no pudieron conseguir, si no en todas aquellas cosas de las que puedan enorgullecerse.

5) CERCANÍA DE LA MUERTE

Todos tenemos miedo a morir. La muerte es un fantasma que nos acompaña desde el momento en que nacemos. Cuando somos jóvenes ese hecho inevitable nos parece lejano. Pero a medida que envejecemos, nuestra expectativa de vida se reduce y la muerte se vuelve una realidad más o menos inmediata. Si bien es cierto que muchos ancianos se la toman con calma e incluso con esperanza, es igualmente cierto que un gran porcentaje de personas de la tercera edad se rebelan ante al idea de abandonar este mundo. Quieren vivir y saben que el tiempo se les acaba. Les preocupa, especialmente, el hecho de morirse solos.


viernes, 14 de octubre de 2011

La Vejez, una Etapa Vital del Desarrollo Humano


El envejecimiento es un fenomeno relativamente nuevo en la historia de la humanidad, pero que con certeza algún dia vamos a comenzar a afrontar. No obstante las vejez se asimila vulgarmente como una realidad que afecta a una gran parte de nuestra poblacion.

Existen diversas concepciones de la vejez. Hay una vejez "Cronologica", la cual se basa en la "Edad del Retiro del Ambito Laboral", es por esto ultimo que a partir de los 65 años se dice que uno es viejo.
Tambien existe una vejez "Funcional", la cual se sustenta en concebir la palabra viejo por "incapaz" o "limitado".