De la misma manera que la actividad física nos ayuda a mantener un cuerpo joven y atlético, la actividad cerebral se puede mejorar haciendo diariamente determinados ejercicios, obteniéndose muy buenos resultados. Hay muchos software online en internet para practicar y agilizar nuestra concentración y memoria.
Se hizo un estudio con personas de 65 años y mas, donde luego de 10 sesiones un 26% de los experimentados mejoraron su rendimiento cerebral, según una serie de exámenes realizados, un 87% pudo procesar más rápidamente la información, y un 74% mostró mayor habilidad para resolver determinados problemas.
Algunos programas promueven los rompecabezas y los juegos que ponen a prueba las capacidades verbales, matemáticas, visuales o espaciales. Otros, como los ejercicios "neuróbicos" creados por Lawrence Katz, escritor y científico que enseña en Duke University, ofrecen nuevas formas de hacer actividades rutinarias, como escribir con la mano que no domina a fin de estimular el cerebro.
Respecto al riesgo de contraer el Mal de Alzheimer, un estudio con 800 personas (religiosos) de más de 65 años demostró que realizando actividades estimulantes como leer, jugar, pasear, visitar muestras y museos, reducía tal riesgo. En mayores de 75 años toda actividad de las antes mencionadas, mas algunas como la música, el baile, juegos de mesa, disminuyen el riegos de caer en la demencia.
En resumen podemos decir hoy que cualquier actividad intelectual adicional es sumamente beneficiosa para el cerebro, todo cambio en su rutina es buena, trate por ejemplo de hacer los paseos y mandados diarios por distintos caminos, relacionece con gente que no conoce , comparta actividades, lea a diario, propóngase metas u objetivos a corto plazo y por supuesto no deje de la lado la actividad física.
Encuentro muy interesante el artículo publicado. En la etapa de la vejez el desarrollo de la actividad cerebral se ve mas disminuido y por ende ejercitarla realizando actividades como la mencionadas, hacen una vejez mas plena. Es así como el anciano es capaz aún de aprender destrezas nuevas, pero lógicamente requiere de mayor tiempo que las personas jóvenes, lo cual se debería a una disminución en la incapacidad operacional de la memoria a corto plazo, especialmente en la utilización de estrategias de codificación, organización y recuperación de la información que haría más difícil el aprendizaje como es la resolución de problemas. No obstante, gracias a los programas mencionados anteriormente, se puede acelerar el procesamiento de la información, reducir las diferencias en recordar e invertirlos en las habilidades de inteligencia fluida. Es importante mencionar a mi parecer que si bien es cierto que la persona en esta etapa ya no cuenta con la misma eficiencia que tuvo en su juventud, en relación a algunas habilidades cognitivas; en la actualidad es poseedor de un conocedor de sabiduría, la cual ha sido acumulada como producto de su experiencia a lo largo de la vida. De esta manera, el adulto mayor posee un gran desarrollo de la comprensión por medio de la experiencia y la capacidad para aplicarlos a sus asuntos importantes.
ResponderEliminarCarmen Gloria Salas T.